«Una manzana cada día, de médico te ahorraría»

Javier Aranceta, presidente de la Real Academia de Medicina del País Vasco, explica la importancia de consumir fruta cada día y recuerda que los zumos no son unos sustitutivos

¿Es lo mismo comer una pieza de fruta que beber un zumo de frutas? Javier Aranceta, presidente de la Real Academia de Medicina del País Vasco y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), tiene claro que, en ningún caso, el zumo podrá ser un sustitutivo de la fruta, más bien un complemento. Y es que, según explicaba el académico en un artículo del diario El Correo, en el que enumeraba las diferencias entre el consumo de frutas y zumos, «la fruta entera tiene un efecto protector contra el sobrepeso y en el mismo sentido en relación a todas las enfermedades crónicas», característica que se pierde al exprimir la fruta para hacer el zumo, matiza.

Es por eso, que en el artículo, firmado por el propio Aranceta – con quien este medio ha tenido el placer de conversar en múltiples ocasiones – el nutricionista recomienda, siempre que se pueda, consumir «tres o más piezas de fruta enteras y frescas al día«. Y, por otro lado, ya sea para hidratarnos o como complemento en el desayuno o la merienda «incorporar un zumo de fruta o de verduras o combinado vegetal o una papilla o triturado de frutas o de vegetales bien limpios«, explica.

Cuidado con los azúcares añadidos

Es importante tener en cuenta que si tomamos zumos (de frutas o vegetales) lo más interesante es prepararlos en casa de forma natural, exprimiendo y/o triturando por nuestra cuenta las frutas o verduras que vayamos a consumir. De este modo, nos aseguraremos, explica el académico, de no añadir azúcares de más. No hay que descartar el consumo de zumos comerciales, sobre todo de aquellas frutas que son más difíciles de tratar en casa como la grosella, los arándanos, la granada o el aloe vera «de gran interés general como antioxidantes».

"Una manzana cada día, de médico te ahorraría"

Así pues, Aranceta recomienda que tan solo, de manera más ocasional, «podemos consumir zumos de frutas comerciales (que por ley no llevan azúcares añadidos, pero los néctares de fruta sí los pueden incorporar en su formulación) y preferir otras bebidas sin azúcar como agua del grifo, agua embotellada o agua saborizada» si debemos hidratarnos.

Malas elecciones

El doctor en medicina y nutrición, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, recuerda además que aunque la fruta lleva unos azúcares (fructosa) naturales, éstos son unos buenos aliados para nuestro organismo. No lo son, las bebidas refrescantes con azúcar, seguidas de la bollería, los chocolates, lácteos, mermeladas y chucherías. Productos con una mayor cantidad de azúcares añadidos. También se utilizan cantidades variables de azúcar en salsas de tomate, cereales de desayuno, galletas, néctares de fruta (lo que se utiliza en los zumos comerciales), gelatinas, etc.

Con esta diferenciación, el académico de la RAED – institución que vela por la difusión del conocimiento – pretende recalcar la importancia de consumir fruta como alternativa a todos esos alimentos golosos, pero con unos índices de azúcar añadido desorbitados. Es por eso que antes del zumo, recomienda comer directamente al menos tres piezas de fruta al día.

Buenas elecciones

Así pues, para estos días que aún quedan de calor, Aranceta recalca la importancia de consumir fruta de temporada. «Estamos en tiempo de fruta de hueso; melón, manzana y en breve, diversos tipos de peras. Podemos prepararnos todos los días una ensalada variada con aceite de oliva virgen extra y porque no, un zumo vegetal a base de manzana, zanahoria, hojas verdes de lechuga y una pizca de pimiento», propone.

"Una manzana cada día, de médico te ahorraría"

Y es que el académico lidera el proyecto «Nueva Vida», desarrollado por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) en colaboración con la Fundación Española del Corazón (FEC), la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y el portal especializado «Qcom.es». Esta iniciativa recoge tanto recomendaciones prácticas para población general como recomendaciones específicas para personas con pocos recursos y necesidades especiales. «Su principal reto es promocionar y mantener un mejor panorama nutricional, social y de salud para la población, en base a los principios de equidad, seguridad, evidencia científica y alfabetización alimentaria en los que se basa la nutrición comunitaria, en particular tras los efectos que ha tenido la pandemia y el confinamiento sobre la alimentación» explican fuentes de la RAED con quien Aranceta mantiene una estrecha vinculación.

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