Confinamiento + juego + Requetecomo = Requeterico

Durante estas semanas de encierro, las familias con niños hemos recurrido a un sinfín de ideas para que el tiempo transcurra entre divertido y educativo.

Confinamiento + juego + Requetecomo = Requeterico
Mesa para comer en el restaurante Requeterico

El equipo de Requetecomo, desde casa, con niños, teletrabajo, deberes, clases online, aplausos y demás… ha encontrado la manera de visitar restaurantes o locales de ocio, reales que no virtuales y además pasar un buen rato con los pequeños.

El juego de la imitación

Los que somos padres conocemos bien este concepto y en nuestra casa, nuestros hij@s a veces juegan a ser de mayores lo que papá y mamá son.

En nuestro caso, nos han sorprendido con un restaurante y nos han preparado una mesa para dos.

Experiencia real

Si bien la carta de menú la hemos diseñado e impreso los mayores, se han ocupado, tirando de su “basta” experiencia, de rellenar los apartados de “platos principales” o “postre” y “bebidas”.

Nos damos cuenta de los platos que figuran… que no son los que más les gustan, pero si que son los que les permite cocinar su “cocinita” y su surtido de alimentos de plástico y madera de múltiples colores. Que alegría, han sabido aplicar el principio de eficiencia utilizando lo que tienen.

Confinamiento + juego + Requetecomo = Requeterico
Sopa de verduras y aperitivo de chips en Requeterico

Hemos pasado un rato increíble pidiendo los platos, ellos apuntando pulcramente en sus blocs de camarero profesional y nosotros indicando ese vino con v y no con b, no faltan los mohines de desaprobación ante estos apuntes, pero somos padres-escritores y no podemos pasar esa falta.

Carta de vinos

Y es que se fijan en todo y los colores de los vinos les llaman muchísimo la atención, en la carta y en recuadros coloreados, nos dejan elegir entre vino rosado, rojo y negro. Ya de mayores descubrirán el porqué del color del vino, la importancia de las tonalidades de los caldos y sobretodo esperamos que puedan apreciar sus sabores y texturas.

Calidad precio

Los precios de la carta no pasan desapercibidos, cantidades redondas que permitan una suma cómoda pero en definitiva el restaurante que han bautizado como REQUETERICO, resulta un poco caro, sobretodo los postres. Nos hemos quejado y la respuesta ha sido brillante “El gerente no está”.

Confinamiento + juego + Requetecomo = Requeterico
La carta del Requeterico

Hemos pagado con tarjeta, pues los billetes de juguete se han extraviado (ya saldrán) y se han reído mucho cuando han oído que se puede pagar mediante BIZUM, les ha sonado a chiste. Eso si, nos han invitado a café, en unas tazas muy bonitas de porcelana y al despedirnos nos han pedido que les recomendemos a nuestros amigos su restaurante.

Reflexión final

Ver el mundo con ojos de niño es a veces una experiencia mucho más enriquecedora que cualquier auditoria profesional. La simpleza y sinceridad de sus razonamientos nos acercan a esa humildad que a veces perdemos de vista.

Sin duda, volveremos al REQUETERICO.

publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here